
La economía no se moverá más en torno a los recursos finitos de la Tierra (las materias primas o el capital que puedan generar), ya que ésta ha encontrado un nuevo recurso que es inagotable, renovable, y con gran capacidad para crecer y evolucionar en contraposición al deterioro que el continuo uso suele generar. La riqueza económica está impulsada por el conocimiento.
Esta revolucionaria y controvertida idea fue concebida por uno de los grandes pensadores e intelectuales de nuestra actualidad, Alvin Toffler, sociólogo y escritor Estadounidense cuyas ideas futuristas han merecido una especial atención a nivel mundial y sus libros han alcanzado importantes cifras en ventas y han sido traducidos a decena de idiomas.
El tema central de su reflexión es el del Cambio, argumentando que la humanidad se encuentra ante uno muy importante como lo es el cambio social, planteando y desarrollando esta idea en lo que él llama su trilogía, una serie de tres ensayos en los que contempla el cambio desde su proceso, orientación y control; es decir, la forma en que éste nos afectará, hacia dónde nos conducirá y quién o quienes les darán forma y la manera en que lo harán.
Puesto que este cambio abarcará los diferentes aspectos de nuestras vidas, Toffler no deja de señalar uno de los más importantes en nuestra organización social: El de la economía. Como se indicó al inicio del texto, para Alvin Tofller la nueva economía está basada en el conocimiento, generando un cambio en el concepto de riqueza que se traduce en servir, pensar, saber y experimentar.
- Al disminuir la implementación de la mano de obra para la producción económica, el “proletariado” se reducirá significativamente para dar cabida al “cognitariado”, un trabajador para el cual la materia prima y herramienta fundamental en su labor es la implementación del conocimiento. Para el futurólogo estadounidense estos “trabajadores de la mente” deben:
· Poseer una información organizada, imaginación y otras cualidades culturales esenciales para la producción.
· Contar con los medios para producir más información.
· Poseer, lo que puede ser considerado, un equipo de herramientas mentales.
Vemos pues, la importancia que entraña en la actualidad no sólo el adquirir Conocimiento, sino también aprender a implementarlo de manera efectiva. Y esta adecuada implementación debe abordarse desde la transdisciplinalidad, apreciación desde diversos puntos de vista, generación y organización de ideas, planificación, etc; y por tanto no es de extrañar que el mismo Alvin Toffler, persona creativa y con extraordinaria capacidad analítica, reconozca la importancia del uso de las herramientas mentales.
Es aquí donde cabe recordar una de ellas, El Mapa Mental, que surge como herramienta fundamental en la construcción del conocimiento ya que permite relacionarlo de manera sencilla pero eficaz con los conocimientos preestablecidos, además de abordarlo desde diversos puntos de vista; lo cual nos permitirá desarrollar plenamente las características que definen al nuevo protagonista de esta revolución económica, “El Cognitaariado”. Y una vez descentralizado y redistribuido el conocimiento, el poder quedará igualmente redistribuido lo cual supondría, según Toffler, un replanteamiento en ladefinición de las clases sociales.
Estos planteamientos nos llevan a pensar en los cambios que se deben implementar en el sistema educativo, ya que su enfoque está diseñado para capacitar no más que obreros, siendo estos “obsoletos” para los requerimientos de “la nueva ola” planteada por Toffller, que exige la preparación de verdaderos pensadores. Por esto debemos reflexionar sobre la manera en la que aprendemos y comunicamos el conocimiento, prestando especial atención a el desarrollo de nuestras habilidades mentales, recordando que una manera efectiva de cultivarlas es a través de la implementación de las herramientas para la construcción de un conocimiento integral como lo son los Mapas Mentales.

