jueves, 22 de octubre de 2009

MUSICOTERAPIA





La música, una de las más profundas, sublimes y bellas manifestaciones artísticas y culturales desarrolladas por la humanidad, en la que se ponen de manifiesto los sentimientos y pensamientos tanto del compositor como del intérprete, que posteriormente son transmitidos a un receptor, y dependiendo de las vivencias que hayan forjado la existencia de este último así como los componentes que le hayan sido legados a través de la herencia, percibirá de una manera particular cada sonido y melodía de ese hermoso mensaje musical, que ha resultado ser un importante aliado en los tratamientos terapéuticos ya sea contribuyendo a la recuperación de la salud o previniendo la enfermedad, en lo que se ha designado como Musicoterapia.

En la actualidad la musicoterapia ha contribuido significativamente a la recuperación fisiológica y psicológica de personas con diversos trastornos tales como las limitaciones cognitivas, trastornos de espectro autista, depresión clínica, neurosis, esquizofrenia, etc., pero cabe señalar que el implemento de la música con fines terapéuticos es tan antiguo como la misma música, y sus más remotos inicios se dan por el deseo del hombre de acercarse y poder entender el infinito que le rodea y las fuerzas que rigen aquel basto e ignoto mundo que se ciñe poderoso ante su humilde figura. No resulta difícil pues, visualizar al hombre primitivo maravillado y admirado por los imponentes sonidos de una tormenta eléctrica, complacido y sosegado al escuchar el suave murmullo de un riachuelo o terriblemente perturbado al percibir el feroz rugido de una enorme bestia.

Posteriormente, y con el convencimiento de que tales sonidos tenían un origen divino, el hombre primitivo intentó desplazar y reproducir dichos fenómenos sonoros al entender que las voces de los espíritus y del infinito pueden ser oídas a través de las flautas, los tambores, la percusión de las rocas o del propio cuerpo, etc., además de utilizar esa novedoso sistema de producción musical para descubrir el sonido o canción específica del que se encontraba enfermo o del espíritu que le causaba la afección para tratar de establecer nuevamente su estado de salud.

Vemos pues como el músico, el sacerdote y el médico eran uno desde el inicio de los tiempos.

La primera referencia escrita en la cual se alude al efecto curativo de la música sobre el cuerpo humano son unos papiros médicos de origen egipcio, descubiertos en 1899 en la ciudad de Kahum por Petrie que datan del año 1550 antes de Cristo, en los que se manifiesta la creencia del poder encantador de la música y su efecto favorable sobre la fertilidad femenina.

Cabe señalar que los egipcios creían que el dios Thot creó el mundo no con la fuerza ni la acción, sino con su voz, y que la concepción filosófica que del origen del cosmos tenían los pueblos persas e hindúes se basa en la creencia de que el principio fue la sustancia acústica.

Otro de los primeros y más famosos relatos sobre el efecto curativo de la música se consigna en La biblia (I, Samuel 16:23) en la que se puede leer que “cuando el espíritu malo de parte de Dios era sobre Saúl, David tomaba el arpa y tañía con su mano; y Saúl tenía refrigerio, y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él”. Este versículo nos relata una de las primeras sesiones de musicoterapia.

Esta primera etapa del surgimiento e implementación de la musicoterapia, determinada por un fuerte carácter Mágico-religioso, culmina el carácter precientífico que la cultura griega desarrolla con la música, la cual, se enmarca en una situación clínica controlada mediante la observación.

Encontramos pues, que Platón recomendaba la música y las danzas para superar los terrores y las fobias señalando en su obra “La república” la importancia de la educación musical de los jóvenes; mientras que Aristóteles fue el primero en señalar que la música y el ser humano guardan una estrecha relación y que por lo tanto la primera puede suponer ser de gran influencia no sólo en los estados de ánimo del hombre sino también en su carácter.

En este sentido vale la pena hacer mención del gran aporte de los griegos a la música universal al distinguir diversos tonos musicales en función de su valor ético, filosófico, emocional, sensitivo y educativo. Así pues encontramos el modo Dórico, señalado como “severo”; el modo Lidio, reconocido como “suave y triste”; y así como el Frigio, distinguido como “inquieto, solícito y activo”. En la actualidad estos modos tienen su mayor relevancia en la música que exige gran habilidad de improvisación como lo es el Jazz, ya que en nuestro sistema musical convencional tales modos se derivaron finalmente en las tonalidades mayores y menores.

Con el transcurrir de los siglos el interés por la influencia de la música sobre el ser humano se mantuvo tal y como lo demuestran los aportes realizados en 1482, año en el que aparece la música práctica del español Ramos de Pareja, quien distinguió cuatro tonos fundamentales asociados a cuatro temperamentos y sus planetas:

Tonus protus - la flema y La luna.
Tonus deuterus - la bilis y Marte
Tonus trutus - la sangre y Júpiter
Tonus tetartus - la melancolía y Saturno.


En 1489 Marsilio Ficino se esfuerza por dar una explicación física de los efectos de la música arguyendo que las vibraciones de los sonidos suavizan y le otorgan sutileza al aire haciéndose análogo al Espíritu del universo, excitando y aumentando el espíritu que habita en el hombre.


En el año 1500 el Padre superior de Bruselas revivió el episodio bíblico de Saúl y David e hizo tañer varios instrumentos y recrear con diversos espectáculos al pintor Hugo Van Dergoes, de quien se decía padecía del mismo mal que Saúl, se encontraba inmerso en una profunda melancolía que le llevaba a pensar que estaba perdido y condenado a las penas del infierno, manifestando fuertes deseos de poner fin a su existencia.

Con los estudios realizados en las postrimerías del siglo XIX se habla del inicio de la Etapa científica del desarrollo de la musicoterapia. En 1880 varios médicos realizaron estudios sobre el efecto biológico de la música, destacándose las observaciones del fisiólogo Harler, quien señala que el redoble del tambor aumenta el flujo sanguíneo en una vena abierta, así como los estudios realizados por el fisiólogo francés Féré de la Salpêtrière al estudiar la influencia de la música en la capacidad de trabajo, señalando que los estímulos rítmicos pueden aumentar considerablemente el rendimiento corporal al igual que las piezas musicales ejecutadas en modo mayor.

Los modos musicales, incluidos los modos griegos referidos anteriormente, vienen dados por la posición de los semitonos en la escala musical, encontrándose el primer semitono entre el tercer y cuarto tono en la escala mayor –mi y fa en Do Mayor- y entre el segundo y tercer tono en la escala menor -re y mi bemol en Do menor- que resultan en la identificación de música “alegre” y música “triste” respectivamente.

En la primera mitad del siglo XX se destaca el trabajo realizado por el compositor y director Suizo Emile Jacques Dalcroze, considerado el precursor de la musicoterapia al desarrollar un sistema de enseñanza musical que consistía en crear, con ayuda del ritmo, una comunicación rápida y regular entre el cerebro y el resto del cuerpo, así como sentir la experiencia rítmica y física'.

Así mismo el compositor y pedagogo musical Carl Orff, célebre por su magnífica obra Carmina Burana, desarrolló para la enseñanza musical una metodología que lleva su nombre, la cual se basa en la exploración del movimiento corporal y el desarrollo de las habilidades percutivas con diversos instrumentos o con el propio cuerpo, estimulando la creatividad como fuente de placer y recreación que será la base para el establecimiento de una buena relación entre el paciente y el terapeuta, así como la autoestima y la confianza en las propias capacidades.


En 1919 se impartió la primera clase de musicoterapia en la Columbia University de Nueva York, a cargo de Margaret Anderton, en la que se capacitaba a los músicos para trabajar como terapeutas en los hospitales que atendían a los excombatientes de la primera guerra mundial que padecían de afecciones psíquicas y físicas.

A partir de entonces se empiezan a desarrollar diversos programas en múltiples universidades del mundo para formar musicoterapéutas, incluyendo Inglaterra, España, chile, Argentina, Brasil y por supuesto nuestro país, que en 1987 consolida la asociación colombiana de musicoterapia.

Esta disciplina se basa en el estudio de los elementos productores del sonido (la naturaleza, el cuerpo humano, los instrumentos, aparatos electrónicos...); los estímulos, en los que se distinguen el silencio, los sonidos musicales –ritmo (duración del sonido), melodía (sucesión de sonidos) y armonía (sonidos simultáneos que constituyen los acordes)-, las palabras los ruidos, los ultrasonidos, e incluso los sonidos internos del organismo tales como el latir del corazón, el estómago, y los intestinos.

También es de relevante importancia en el desarrollo de la terapia musical las consideraciones del recorrido de las vibraciones así como sus leyes físicas, los órganos receptores de los estímulos sonoros (audición, sistema de percepción interna, visión y tacto) la impresión y percepción en el sistema nervioso y su relación con el sistema endocrino (abundante secreción láctea en las madres que escuchan el llanto de su bebé) la repercusión psicobiológica y la respuesta (motora, sensitiva, orgánica de conducta, de comunicación a través del llanto, canto, danza o producción musical).

Respecto a los efectos biológicos del sonido y de la música sobre el ser humano se pueden describir los siguientes:

Según el Ritmo, incrementa o disminuye la energía muscular.
Acelera la respiración o altera su regularidad.
Produce un efecto marcado pero variable en el pulso, la presión sanguínea y la función endocrina.
Tiende a reducir o demorar la fatiga, y consecuentemente, incrementa el endurecimiento muscular.
Es capaz de provocar cambios en el metabolismo y en la biosíntesis de varios procesos enzimáticos. (Mediante determinados sonidos se puede inhibir en forma reversible la biosíntesis de las proteínas).


Así mismo se debe mencionar la importancia que en esta disciplina se le otorga a la psicología del sonido, considerando las condiciones particulares de cada individuo, su cultura particular, folclor, música predilecta, ambiente y cultura familiar, sonidos y melodías que causen molestias, reacciones ante estímulos no gratos e incluso, la exposición sonora a la cual se sometió durante el desarrollo embrionario y fetal. (Sonidos del medio externo, ambiente y vibraciones uterinas, respiración y pulso de la madre…)


Son relevantes las aplicaciones que ha encontrado la musicoterapia en la psiquiatría y psicología , al tratar a sujetos con estados de regresión profunda como la psicosis, así como individuos con problemas de psicomotricidad, comunicación y socialización.


Jenny Lorena Mejía Idárraga

Programa de Medicina
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad del Tolima




REFERENCIAS


BENZON Rolando, Manual de Musicoterapia, Ediciones Paidós Ibérica S.A., España, 1981.


http://www.facartes.unal.edu.co/musicoterapia/musico.htm

http://mundomusica.portalmundos.com/la-musicoterapia/

http://www.acledima.org/musicoterapia/brev_hist.htm

http://www.lamusicoterapia.com/historia-musicoterapia-mainmenu-134.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Musicoterapia

jueves, 21 de mayo de 2009

LA CIENCIA, EL ARTE Y LA MEDICINA


Los avances tecnológicos han posibilitado el desarrollo de un cúmulo de conocimientos que en la actualidad nos permiten comprender y explicar el funcionamiento no sólo del mundo a nuestro alrededor sino también el de nuestro propio cuerpo, además de proporcionarnos las herramientas necesarias para manipular y alterar los mecanismos y fenómenos que rigen tal funcionamiento. Este hecho ha generado una amplia controversia en torno a la ética que debe implementarse en el desarrollo del conocimiento y aplicación de la ciencia y las repercusiones que su uso indiscriminado pueda generar sobre la vida en nuestro planeta.

Siendo condición natural y propia del ser humano la de trasladar y comunicar su interpretación de la realidad a través de las diferentes manifestaciones artísticas, es posible apreciar el desarrollo que de tal discusión (ética vs. ciencia) se ha planteado a través del séptimo arte, con la película de Ciencia ficción escrita y dirigida por Andrew Niccol, Gattaca, en la que plantea la posible discriminación que puede surgir entre quienes sean concebidos naturalmente (sujetos al carácter contingente del azar: taras genéticas, enfermedades cardiacas, obesidad, etc.) y entre quienes gracias a la intervención de las biotecnologías, sean diseñados con los mejores genes de la especie, dotados con increíble capacidad física e intelectual, conformando una nueva élite de seres superiores a los desde su nacimiento se les aseguran las mejores y más exitosas posiciones dentro de la sociedad. Sin embargo, el guionista y director nos señala que la perfección genética no es sinónimo de éxito, ya que algunos de los personajes dotados con esa “superioridad congénita” terminan convirtiéndose en asesinos -caso particular de mismo director de la agencia espacial -, y en suicidas, tal como el personaje que cede su identidad y proporciona sus genes al protagonista ayudándolo a hacer realidad su sueño de viajar al espacio exterior, ya que con su carácter imperfecto (concebido naturalmente) jamás lo hubiese logrado. (si el lector desea conocer mayores detalles de la Película Gattaca se sugiere visitar las páginas anexas en las Referencias)

Vemos pues en este filme cómo la voluntad férrea del hombre puede superar las expectativas y condicionamientos que la ciencia pueda señalar y la manera en que se pueden sortear las diversas condiciones desfavorables para alcanzar y hacer realidad nuestros sueños, aspiraciones, y metas. Si bien es cierto que el componente genético y por tanto el fisiológico pueden ser determinantes en la manera como nos desempeñemos en la sociedad, no debemos olvidar que también contamos con un componente psicológico que así mismo va a ser fundamental en el desarrollo y transcurso de nuestra existencia.
Por tanto se hace necesario insistir en una concepción integral del ser humano (biopsicosocialidad) que nos permita alcanzar una mayor eficiencia en nuestro ejercicio profesional al examinar los diferentes factores (tanto físicos como psicológicos) que puedan estar determinando el estado patológico de nuestros pacientes, mejorando significativamente los mecanismos de prevención y tratamiento de la enfermedad.

Rerefencias
http://www.elcorreogallego.es/index.php?idMenu=130&idNoticia=123405
http://www.oei.es/memoriasctsi/mesa2/m02p23.pdf
http://www.bioetica-debat.org/modules/news/article.php?storyid=120

miércoles, 6 de mayo de 2009

BRÚJULA LITERARIA


Para una adecuada comprensión y construcción textual en la que sea posible reconocer e implementar los puntos de vista que se ponen de manifiesto en un discurso de manera armónica y coherente, se hace necesario reconocer e identificar plenamente las relaciones léxicas y referenciales que se establecen en un texto. La primera comprende la coocurrencia (relación de términos por contraste y ampliación semántica) y la reiteración (establecimiento de valores semánticos referenciales) que a su vez se manifiesta por repetición (como función pedagógica de refuerzo), sinonimia (variación de un término por otros de significación semejante, por ejemplo: Gripe, influenza, resfriado, catarro) supraordenación (refuerzo en la expresión del concepto por un término que incluye otro) y generalización (implementación de metáfora y sustantivos que generalizan la referencia posibilitando la expansión semántica). La segunda comprende la referencia, que establece relaciones o lazos referenciales que pueden ser de tipo retrospectivo (anafóricos), prospectivo (catafórico) y contextual (exofórico); incluyendo así mismo la sustitución, que dependiendo de la categoría o construcción gramatical que reemplace se clasifica en nominal, verbal y oracional. Para facilitar la comprensión de esta breve exposición del discurso de María Cristina Martínez sobre las estrategias de lectura y escritura, se ha implementado el uso de una de las herramientas mentales, como lo es el mapa mental.

Para ampliar y profundizar los conceptos expuestos en las líneas presedentes recomiendo visitar las siguientes páginas.

http://colombia.indymedia.org/news/2006/05/43881.php

http://www.monografias.com/trabajos13/libapren/libapren2.shtml

jueves, 30 de abril de 2009

EL LENGUAJE LECTOR


La comunicación es una de las habilidades que ha alcanzado su máxima expresión en el ser humano, debido al desarrollo biológico superior de dicha especie, posibilitando la aparición del lenguaje, una actividad fisiológica y psíquica que es su principal vía de transmisión y cuya implementación hace posible el desarrollo del carácter social de la especie.
Una de las principales formas de comunicación a través del lenguaje es la lectura de la palabra escrita, siendo este el medio más empleado para la adquisición de los conocimientos, que involucra tanto la comprensión de unos códigos que le dan sentido (grafema y fonema), como la interpretación e inferencia que se pueda hacer con respecto a la intención del autor al referirse a un determinado tema, el tema en sí mismo y la percepción que hagamos de él a través de un carácter transdisciplinario.
Pero el proceso lector va más allá de la palabra escrita, siendo factible de igual manera la lectura de
· Representaciones gráficas: el reloj, planos, ecuaciones matemáticas, notación musical.

· Discurso oral: conversación, conferencia, exposición.

· lenguaje corporal: gesticulación y mímica.


A través de estas interacciones lectoras nos vamos construyendo mutuamente en el proceso social, siendo imprescindible el desarrollo de las habilidades de comprensión para una adecuada adaptación, participando activamente a través de una eficaz adquisición del conocimiento, siendo este, de acuerdo con el planteamiento de el futurólogo estadounidense Alvin Toffler, la nueva herramienta y materia prima en la actividad económica.


Esta eficacia en el proceso lector es indispensable en el ejercicio de la profesión médica, ya que es a través de la lectura de síntomas y análisis realizados al paciente (lo referido), además de los propios referentes que éste en calidad de enunciatario, comunique al profesional en ciencias de la salud, sea directa o indirectamente (contenido de las palabras, entonación y emisión de la voz, gestos, pausas, silencios), que será posible emitir un juicio que conduzca a un diagnóstico satisfactorio.

Es de vital importancia insistir en el desarrollo de la eficacia de la comunicación del profesional en ciencias de salud, ya que es a partir de este acto discursivo que se sostiene con el paciente durante la consulta, que se logrará hacer práctico, aplicable y de manera efectiva el conocimiento.



Referentes:
Las seis lecturas de Miguel de zubiría
La revolución de la riqueza de Alvin Toffler
Enunciación del discurso de María Cristina Martinez



http://www.monografias.com/trabajos35/concepto-de-lenguaje/concepto-de-lenguaje.shtml

jueves, 23 de abril de 2009

EL PODER DE LA PALABRA


Guillermo Villaríos expone en su discurso la implementación del Poder de la palabra creativa como método eficaz para alcanzar el éxito (traduciéndolo en términos de economía, amor y salud), arguyendo que los fracasos y desaciertos en nuestras vidas tienen su origen en las palabras, en el carácter negativo y derrotista en nuestro hablar, entendiéndolo como origen y punto de partida de nuestro destino y sustentándolo en su propuesta del seguimiento de ocho pasos para cambiar positivamente el curso de nuestro destino cuya construcción depende únicamente de nosotros, al ser sus únicos artífices.
1. Las palabras
2. Programas Mentales
3. Pensamientos
4. Sentimientos
5. Actitudes
6. Hábitos
7. Carácter
8. Destino

“Dime como hablas y te diré para dónde vas. La repetición de las palabras forma en la mente subconsciente ideas, programas mentales, pensamientos, sistemas de creencia y paradigmas, que ante un estímulo proyectan en la mente consciente pensamientos, que son las imágenes y sonidos de los programas mentales. Los pensamientos generan sentimientos y animados por estos generan conductas, actitudes, comportamientos, y la repetición de estos últimos generan hábitos, y la sumatoria de estos hábitos genera el carácter que si es positivo conducirá directamente a un destino promisorio, pero si éste es negativo el destino se tornará incierto.”

Si bien es cierto que la actitud con la que asumamos nuestra vivencia es de vital importancia para nuestro bienestar integral (biopsicosocial) es importante igualmente tener conciencia de que existen ciertos factores que están fuera de nuestro alcance, los cuales influyen en el desarrollo y experiencias en nuestras vidas. El autor plantea que “nadie cambia a nadie” lo cual manifiesta una inconsistencia en su discurso, ya que el destino no estará determinado solamente por la tonalidad asertiva de las palabras, sino también por la influencia de las demás personas que constituyen nuestro entorno social. Lo que sí está a nuestro alcance es la manera como asumamos esas influencias, la manera como nos dejemos afectar por nuestro entorno social (entendiendo lo anterior como el cambio que el entorno social pueda generarnos y la manera como asumamos dicho cambio).
Por otra parte, si insistimos en afrontar las situaciones que nos generan conflicto arguyendo que el poder de la palabra puede remediar el asunto podemos estar incurriendo en una pérdida de la capacidad de análisis subjetivo y un distanciamiento de la realidad producto de la negación de las circunstancias desfavorables, lo cual puede derivarse en una psicopatología.
Resulta saludable asumir una actitud positiva frente a la vida, pero si permitimos que tal actitud gobierne y dirija nuestros pasos podemos estar perdiendo la capacidad de ver el fracaso como una posibilidad factible, y por tanto la capacidad para reaccionar y sobreponernos ante él, asumiéndolo más bien como una valiosa oportunidad para reflexionar sobre nuestro quehacer para adquirir la experiencia que necesitamos para la construcción del conocimiento.

lunes, 13 de abril de 2009

LA RIQUEZA EN TU CABEZA

http://www.infoamerica.org/teoria/toffler1.htm
La economía no se moverá más en torno a los recursos finitos de la Tierra (las materias primas o el capital que puedan generar), ya que ésta ha encontrado un nuevo recurso que es inagotable, renovable, y con gran capacidad para crecer y evolucionar en contraposición al deterioro que el continuo uso suele generar. La riqueza económica está impulsada por el conocimiento.

Esta revolucionaria y controvertida idea fue concebida por uno de los grandes pensadores e intelectuales de nuestra actualidad, Alvin Toffler, sociólogo y escritor Estadounidense cuyas ideas futuristas han merecido una especial atención a nivel mundial y sus libros han alcanzado importantes cifras en ventas y han sido traducidos a decena de idiomas.

El tema central de su reflexión es el del Cambio, argumentando que la humanidad se encuentra ante uno muy importante como lo es el cambio social, planteando y desarrollando esta idea en lo que él llama su trilogía, una serie de tres ensayos en los que contempla el cambio desde su proceso, orientación y control; es decir, la forma en que éste nos afectará, hacia dónde nos conducirá y quién o quienes les darán forma y la manera en que lo harán.

Puesto que este cambio abarcará los diferentes aspectos de nuestras vidas, Toffler no deja de señalar uno de los más importantes en nuestra organización social: El de la economía. Como se indicó al inicio del texto, para Alvin Tofller la nueva economía está basada en el conocimiento, generando un cambio en el concepto de riqueza que se traduce en servir, pensar, saber y experimentar.


  • Al disminuir la implementación de la mano de obra para la producción económica, el “proletariado” se reducirá significativamente para dar cabida al “cognitariado”, un trabajador para el cual la materia prima y herramienta fundamental en su labor es la implementación del conocimiento. Para el futurólogo estadounidense estos “trabajadores de la mente” deben:


    · Poseer una información organizada, imaginación y otras cualidades culturales esenciales para la producción.


    · Contar con los medios para producir más información.



    · Poseer, lo que puede ser considerado, un equipo de herramientas mentales.


    Vemos pues, la importancia que entraña en la actualidad no sólo el adquirir Conocimiento, sino también aprender a implementarlo de manera efectiva. Y esta adecuada implementación debe abordarse desde la transdisciplinalidad, apreciación desde diversos puntos de vista, generación y organización de ideas, planificación, etc; y por tanto no es de extrañar que el mismo Alvin Toffler, persona creativa y con extraordinaria capacidad analítica, reconozca la importancia del uso de las herramientas mentales.

    Es aquí donde cabe recordar una de ellas, El Mapa Mental, que surge como herramienta fundamental en la construcción del conocimiento ya que permite relacionarlo de manera sencilla pero eficaz con los conocimientos preestablecidos, además de abordarlo desde diversos puntos de vista; lo cual nos permitirá desarrollar plenamente las características que definen al nuevo protagonista de esta revolución económica, “El Cognitaariado”. Y una vez descentralizado y redistribuido el conocimiento, el poder quedará igualmente redistribuido lo cual supondría, según Toffler, un replanteamiento en ladefinición de las clases sociales.
    Estos planteamientos nos llevan a pensar en los cambios que se deben implementar en el sistema educativo, ya que su enfoque está diseñado para capacitar no más que obreros, siendo estos “obsoletos” para los requerimientos de “la nueva ola” planteada por Toffller, que exige la preparación de verdaderos pensadores. Por esto debemos reflexionar sobre la manera en la que aprendemos y comunicamos el conocimiento, prestando especial atención a el desarrollo de nuestras habilidades mentales, recordando que una manera efectiva de cultivarlas es a través de la implementación de las herramientas para la construcción de un conocimiento integral como lo son los Mapas Mentales.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Construyendo conocimiento

Es tarde en la noche, estás cansado y sientes cómo tus ojos libran una desigual batalla para evitar ser vencidos por el sueño mientras luchan banalmente por seguir las líneas del texto que desde hace algunas horas te encuentras leyendo. ¿Cómo es posible que lleves tanto tiempo en el mismo párrafo y aún no logres captar su idea central? Pero si el tema del texto no entraña mayor dificultad, y además, lo que has leído hasta el momento te ha quedado absolutamente claro… ¿o no? ¡Ahora te percatas de que no te es posible recordar siquiera el título de lo que estas leyendo! Tratas de mantener la calma mientras piensas: Debe ser el cansancio. Haces un intento por ignorar aquel dolor de cabeza que desde hace algunos minutos quiere apoderarse de tus pensamientos y tratas de retomar la lectura…
Si te has visto inmerso en situaciones similares es probable que tus hábitos de estudio no sean los más adecuados para estimular las múltiples habilidades que tu cerebro puede llegar a desarrollar. Una eficaz solución a esas situaciones puede hallarse en el uso de sencillos diagramas conocidos como mapas mentales, ya que nos proporcionan magníficas herramientas que nos permiten desarrollar nuestra habilidad de memorizar, a la vez que cultivamos y acrecentamos nuestra creatividad. Esto se hace posible gracias a que el texto lineal es reemplazado por imágenes o símbolos que te permiten relacionar nuevos conceptos con la información y conocimientos preexistentes, haciendo de la comprensión textual un asunto sencillo y facilitando el acto de memorizar, lo que te llevará a alcanzar la eficacia en tu proceso de aprendizaje, ya que una vez que comprendes un asunto te resultará sencillo recordarlo y aplicarlo en las situaciones cotidianas.
¿Cómo construir un mapa mental? A continuación expondré una serie de pasos que te permitirán acceder de fácilmente a esta eficaz e indispensable herramienta en el proceso de construcción del conocimiento.
1. Define el tema que deseas: estudiar (si es el caso del análisis de un libro o texto), elaborar (si se trata de un artículo o ensayo) o resolver (si lo que deseas es darle solución a un asunto o generar ideas nuevas).

2. Toma una hoja en blanco y plasma en el centro(a modo de gráfico) la idea principal del texto a analizar. (El tamaño de la hoja constituye un factor determinante en la producción de tu mapa, ya que tu cerebro dispondrá de todo el espacio que le proporciones para manifestar su creatividad.)


3. Dibuja una serie de ramas que se desprendan de tu idea central y asocia a ésta términos que guarden relación.

4. Libera toda tu creatividad y relaciona cada término a otros que a su vez lo complementen, incluso aquellos que en un principio consideres incoherentes. En este punto tendrás una gran cantidad de ideas en torno a una central y su aspecto será similar al del un gran árbol.


5. Revisar tu mapa y de ser necesario reorganiza conceptos. Recuerda utilizar una amplia gama de colores para facilitar la comprensión y retención de la información. Estimula y expresa toda tu creatividad y anímate a explorar los mecanismos que utiliza tu mente para organizar las ideas ya que eso es precisamente un mapa mental, la representación gráfica de la estructura del pensamiento.

miércoles, 18 de marzo de 2009

LAS PALABRAS NO BASTAN

Me permito hacer una invitación formal a todo aquel que amablemente pose su mirada sobre estas líneas, para que me acompañe, si así lo determina su deseo, en un singular “viaje mental”.

Imagina que acabas de salir de casa con el firme propósito de asistir a una cita que para ti guarda suma importancia. Piensa que ésta cita es tal vez el mejor obsequio que puedas regalarte. Piensa que en este instante te dispones a cumplirle una cita a la vida. Mientras diriges tus pasos al lugar de la cita pregúntate… ¿Qué te motivó a concertar dicha cita? Tal vez sentiste que mientras te sumergías en las profundas aguas de la cotidianidad estabas olvidando tu propio cuidado y decidiste retomarlo antes de que tuvieras que padecer tu descuido; tal vez no te percataste a tiempo de este suceso y ahora, en este instante, te diriges hacia esta cita con el anhelo de encontrar el sosiego y la tranquilidad que tu descuido se ha llevado; o tal vez has perdido el norte en tu camino y, después de una prolongada meditación has decidido finalmente acudir a esta cita con la esperanza de retomar el rumbo perdido.

Ahora, imagina que después de recorrer algunas calles en unos cuantos minutos has llegado al lugar de la cita. En él se encuentran una considerable cantidad de personas que, como tú, han decidido acudir para alcanzar nuevamente un punto de equilibrio en sus vidas. Te sientes exhausto y un poco molesto al ver tal cantidad de personas; al parecer, el peso de tu cuerpo se ha incrementado considerablemente y tus pensamientos bullen difusos mientras el dolor de cabeza te confunde y te hace sentir mareado. Debes encontrar un asiento para lograr resistir las molestias que siempre trae consigo la espera, además de tener que afrontar las molestias que son la causa misma de encontrarte en aquel lugar.
Al fín, en el extremo opuesto, vislumbras una silla vacía. Encaminas tus pasos hacia ella, y en el trayecto, logras percibir con mayor detalle la naturaleza de las personas que te rodean. Tus oídos perciben un constante y conmovedor llanto de bebé. Tu mirada hace un esfuerzo por encontrar la fuente del sonido y efectivamente, a unos pocos metros de distancia vislumbras a una madre tratando en vano de sosegar a su pequeño hijo, quien al no poder manifestar la causa de su molesta se refugia desesperadamente en el llanto. Un poco más allá logras divisar a una anciana recostada quedamente sobre el hombro de quien parece ser su hijo. Ella luce cansada, resignada e incómoda por encontrarse en aquel atiborrado lugar; su rostro, surcado por el paso inclemente de los años, parece expresar su más profundo deseo que no es otro que el de regresar y descansar, pese a sus dolencias, en la cotidianidad de su hogar, junto a las personas que ama, con la certeza de que en aquel lugar nadie podrá aliviarla. En sus ojos logras percibir un cierto temor, ese temor que se traduce en la esperanza de su hijo: Dejar a su madre al cuidado de las personas que podrían prolongar un poco más su existencia en este mundo o, por lo menos, aliviar un poco sus dolencias.

Sigues avanzando hacia el sitio donde se encuentra tu silla, pero antes de llegar, percibes algo que te causa suma curiosidad. Cerca a una ventana vez a una joven solitaria cuya mirada se encuentra sumergida en el limitado espacio del lugar. A diferencia de los que allí se encuentran, ella no parece estar enferma (salvo una cierta palidez en su rostro); sin embargo no puedes dejar de sentir que algo en ella está mal. Buscas una expresión en su mirada y lo único que encuentras es el vacío. Finalmente has llegado a tu silla, pero tu pensamiento se ha quedado junto a aquella joven; desde allí, aquel vacío en su mirada luce más grande, grave y abrazador. Entonces logras recordar que ese vacío ya lo habías sentido anteriormente; desde el mismo instante en que alguien deja esta vida y parte hacia lugares ignotos deja en su lugar un enorme vacío que nos recuerda cruelmente su ausencia. Entonces te resulta inevitable sentir pena por aquella alma prisionera de la nada, por aquella joven condenada a vagar por este mundo totalmente ajena de lo que en él acontece. Pero de repente consigues percibir algo más… el vacío absoluto empieza a albergar lentamente a la tristeza, se va llenando poco a poco pero de tal manera que casi puedes palparlo. La joven, víctima de la sevicia de aquel sentimiento sacude levemente su cabeza para evitar consumirse en él. Intenta despejar su mente tomando conciencia de su localización pero tal pensamiento se ve interrumpido con la certeza de que está siendo observada. Entorna sus ojos hacia el lugar donde siente se localiza su inquisidor y al encontrar tus ojos te dedica la más triste de las miradas que este mundo haya visto jamás.
Conmovido por aquellos sucesos decides cerrar tus ojos para aclarar tu mente, te preguntas ¿por qué en aquel instante pareces estar dotado de una gran sensibilidad que te permite conocer los sentimientos de quienes te rodean? o ¿siempre has tenido esa facultad y no te habías percatado de ello por estar sumergido en tus propios asuntos?

Después de que la espera se prolongara por algunos minutos más, finalmente tu turno ha llegado. Entras al consultorio, saludas a tu doctor, quien a su vez te devuelve el suyo (sin abandonar su escritura ni levantar su mirada) mientras te pregunta lacónicamente: ¿cuál es el motivo de su consulta? Le respondes que desde hace un par de días vienes sintiendo un cierto dolor de cabeza acompañado de mareos y una cierta… ¿cuál es su ocupación? (te interrumpe el médico) Escucha atentamente tu respuesta mientras te pesa y te toma el pulso arterial. Finalmente concluye diciendo: “usted es una persona muy sana, sus signos vitales están dentro de los parámetros normales, bájele al ritmo de trabajo y reduzca sus niveles de Stress. Sin embargo le voy a dar estos analgésicos para que se los tome cuando sienta dolor.” (Te entrega la prescripción médica, y continúa sumergido en sus documentos) “Tendría la amabilidad de llamarme al siguiente paciente, el señor… (Primera y única vez que te regala una mirada en los Tres minutos que tardó la consulta).
Sales terriblemente agotado de aquella sesión, preguntándote cómo es posible que alguien que trabaje cuidando la salud no te regale siquiera una mirada mientras le hablas de lo que te sucede. Recuerdas que esa tarde, con tan sólo una mirada lograste escrutar pensamientos y sentimientos de algunas personas a tu alrededor. ¿Cuánto más podrías haber conocido de aquellos seres si tan sólo hubieras cruzado un par de palabras con ellos? Habrías evaluado y recopilado información asimismo de sus voces (timbre, entonación, emisión…), su expresión, sus gestos, el contenido de sus palabras, sus pausas, sus silencios... ¿no es verdad que esta situación de deja un profundo deseo de ayudar a estas personas?
Debemos cultivar nuestras habilidades comunicativas independientemente de nuestra profesión, pues es a través de esta (la comunicación) que lograremos hacer práctico y aplicable nuestro conocimiento, ye que este es inocuo si no tenemos la capacidad de aplicarlo, transformarlo y transmitirlo efectivamente.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Expresión oral del profesional en Ciencias de la Salud

A través de la expresión oral logramos desarrollarnos y comunicarnos efectivamente en sociedad; es decir, logramos transmitir nuestros pensamientos, sentimientos, deseos e ideas a las personas que nos rodean.
Por tanto, se hace necesario examinar las habilidades de expresión oral del Profesional de la salud y la efectividad en la comunicación que se establece con el Paciente, dada la importancia que ésta entraña en el ejercicio de la profesión Médica.
Como Pacientes, esperamos que el Médico adopte una actitud comprensiva, que esté dispuesto a escuchar nuestros síntomas, realizar los chequeos pertinentes y posteriormente arrojar un diagnóstico que nos permita adoptar a un tratamiento para recuperar nuestra salud; ignorando generalmente la complejidad del proceso de comunicación que estamos entablando con nuestro Médico, quien deberá esforzarse por comprender plenamente los síntomas que aludimos, realizar complejas operaciones mentales para asociarlos con determinadas enfermedades, descartarlas mediante un cuidadoso examen físico, llegar a un único diagnóstico y finalmente pensar en el tratamiento más efectivo de acuerdo con las condiciones específicas del paciente.
Pero el proceso comunicativo no termina allí, ya que el Médico debe estar en la capacidad de explicar plenamente a su Paciente el mecanismo exacto del tratamiento que se adoptará. Es el momento más importante de la consulta, y por tanto, es en este punto donde la expresión oral del profesional de la salud se pone a prueba.
Además de despojarse de la terminología técnica y adoptar una que resulte familiar y cotidiana al Paciente, facilitando la efectividad en la comunicación, el Médico debe estar en la capacidad de dar a conocer el diagnóstico de tal manera que genere confianza, tranquilidad y ánimo para que el Paciente se concientice de su estado físico y se percate de las conveniencias de adoptar el tratamiento; y de esta manera contribuir efectivamente a la recuperación de su bienestar.
Pero si estas habilidades en la expresión oral del Profesional de la salud no son eficaces, de igual condición será la calidad de atención y servicio que se preste a los pacientes, perdiendo, de esta manera, todo el valor que guarda esta noble profesión.
De esta manera se aprecia la importancia que implica para los estudiantes de medicina y otras áreas relacionadas con las ciencias de la salud cultivar sus habilidades comunicativas, ya que éstas les ofrecerán una herramienta indispensable para el ejercicio de su profesión.